Home
Message
Joey's Story
Prophecies
Garabandal
The Best of Garabandal
The Priesthood
The Workers

LA HISTORIA CONTINUÓ. . .
El Jesuita
Entre los muchos sacerdotes que subieron a Garabandal para presenciar los acontecimientos se hallaba un jesuita, el P. Luis Andreu. Era joven y brillante, profesor de teología, y además admirado por su santidad. El P. Andreu se mostró escéptico en su primera visita, pero después de estudiar atentamente a las niñas en éxtasis, reconoció que algo serio les ocurría.

El 8 de agosto de 1961, el P. Andreu hizo otra visita a la aldea.

Esa noche se encontró en un grupo que observaba a las niñas en la arboleda de pinos, donde a menudo ocurrían las visiones. De repente su fisonomía se tendió, gotas de sudor aparecieron en su frente y prorrumpió en gritos: “¡Milagro! ¡Milagro! ¡Milagro! ¡Milagro!”

“Yo estaba muy cerca de las niñas y del P.Andreu y le oí decir “¡milagro!, ¡milagro!” Después, como bajábamos de la arboleda, el P.Arroyo y yo le oímos decir: “Ya no necesito volver a Garabandal. Para mí, esto es sobrenatural”. En casa de Loli, al despedirse, dijo:”Éste es el día más feliz de mi vida.” – Clinio Sans López

Al día siguiente por la madrugada, en el viaje de regreso a casa, el P.Andreu dijo:”¡Qué regalo me hizo hoy la Virgen! ¡Qué suerte tenemos de tener una madre como ella en el cielo! Éste es el día más feliz de mi vida.”

Tuvo entonces una ligera tos e inclinó la cabeza sobre el pecho. El P.Andreu había muerto.

En una visión posterior, la Virgen dijo a las niñas que el 8 de agosto el P.Andreu vio no sólo a ella, sino también una visión del gran Milagro futuro.
EL PRIMER MENSAJE
Al fin llegó el 18 de octubre, día en que las niñas debían anunciar el tan esperado mensaje de la Virgen bendita.

Era un día de visos apocalípticos con truenos y relámpagos, frío y lluvia. No obstante, centenares de personas hicieron el esfuerzo de estar presentes en tan importante ocasión.

Pasó el tiempo. Muchos se fueron. Finalmente, el mensaje fue leído en voz alta en los pinos a los que aún quedaban.

-- Debemos hacer muchos sacrificios, mucha penitencia y visitar con frecuencia el Santísimo Sacramento. Pero antes debemos llevar buenas vidas. Si no lo hacemos, recibiremos un castigo. La copa ya se está llenando, y si no cambiamos, nos vendrá un castigo muy grande.
El ángel da la comunión
Desde el principio del verano, en 1961, el arcángel San Miguel dio la Sagrada Comunión a las visionarias, pero solamente cuando no había sacerdote en la aldea para hacerlo. Durante estas comuniones, la hostia era visible para las niñas en éxtasis, pero no a los ojos de los demás presentes.

El ángel les enseñó cómo recibir el sacramento con reverencia: primero la preparación, luego la comunión y finalmente la acción de gracias. Los sacerdotes se mostraron escépticos ante estas comuniones invisibles. ¿Cómo podía dar la comunión un ángel cuando solamente el sacerdote tiene poder de consagrar? Las niñas se lo preguntaron al ángel y él les contestó que tomaba las hostias de tabernáculos en la tierra.
El milagro de la Comunión Visible
Por algún tiempo las niñas les habían pedido a la Virgen bendita y a San Miguel que hicieran algún milagro para convencer a los que aún no creían. Finalmente San Miguel informó a Conchita que en cierta fecha indicada por la Virgen, la comunión invisible que él les administraba se volvería visible sobre su lengua. Esto le pareció poco milagro a Conchita, que creía que la comunión que recibían del ángel ya la veían todos los presentes.

Cuando llegó el día, que Conchita había anunciado dos semanas antes, había varios centenares de personas en la aldea, pero la espera fue larga y fatigosa, y muchos se fueron. A eso de la una y media de la madrugada del 19,Conchita salió de su casa en éxtasis, dobló en la esquina y, con la muchedumbre agolpada en su derredor, se arrodilló en la calle adyacente. Estiró su lengua, y los que estaban más cerca – a pocas pulgadas - afirmaron que no había nada en ella.

De repente, sin que pudiera verse cómo, apareció una hostia blanca y brillante en la lengua de Conchita.

Un hombre de negocios de Barcelona, que había venido con una cámara cinematográfica prestada y se alumbraba con linternas de bolsillo, logró captar la hostia en la lengua de Conchita en varios cuadros.
Terminan las visiones de tres de las niñas
Las visiones terminaron para Mari Loli, Jacinta y Mari Cruz hacia el fin de 1963. Sólo Conchita siguió teniendo visiones, pero más espaciadas que antes. Por otra parte, en esta misma época, Conchita y Mari Loli comenzaron a experimentar locuciones. Una locución es una voz interior sin visión concomitante.